Cómo le conté a mi pareja que me gustaban las cuerdas
Confesar un fetiche da mucho más miedo de lo que parece Si alguien me pregunta si tengo algún fetiche, con toda seguridad mi respuesta sería algo muy parecido a esto: “¿Yo? Nooo, claro que no… para nada… en serio… No.” Sonrisa nerviosa y sonrojamiento automático incluidos. Y eso que no mencioné el sudor frío, la taquicardia, el… bueno, todo eso. Pero cuando se trata de contarle tu secreto más íntimo a tu pareja… Ay madre mía. Sí, ya sé lo que están pensando (saben, tengo algo de bruja): que soy una dramática incorregible. Puede que tengas razón pero puedo apostar que quedó claro que, para mi, esa no es una situación muy de mi agrado. Si llegaste hasta aquí porque estás intentando descubrir cómo contarle a tu pareja uno de esos secretos que hacen que quieras esconderte debajo de la cama... bienvenida. Yo también estuve ahí. Y si solo llegaste porque te dio curiosidad saber cómo terminó s...