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Mostrando las entradas con la etiqueta cuerdas

Un cuento de chantajes, cuerdas y mordazas

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El mensaje   “Ya sabes lo que tienes que hacer.” Eso era todo lo que decía el email, pero venía con el peso extra de las fotos: las que yo quería evitar a toda costa. Fotos mías. Reveladoras. No solo por lo que mostraban, sino por lo que implicaban: que alguien había mirado donde no debía, cuando no estaba yo. Que mi vida privada ya no era privada, solo era material en espera de una respuesta. Y lo peor… lo peor es que era mi jefe. El pervertido de mi jefe. El hombre que en la oficina hablaba como si el mundo fuera simple, como si todo se arreglara con una sonrisa y una frase bien colocada. El mismo que, desde hace tiempo, se me quedaba cerca cuando no tocaba; el mismo que se permitía insinuaciones tan largas que mi cabeza empezaba a inventarse excusas para no sentir miedo. Yo lo rechacé siempre. Hasta que, claro, llegó el día en que rechazar no fue suficiente. Porque él no apareció de la nada. Se ...

Cómo le conté a mi pareja que me gustaban las cuerdas

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Confesar un fetiche da mucho más miedo de lo que parece Si alguien me pregunta si tengo algún fetiche, con toda seguridad mi respuesta sería algo muy parecido a esto: “¿Yo? Nooo, claro que no… para nada… en serio… No.” Sonrisa nerviosa y sonrojamiento automático incluidos. Y eso que no mencioné el sudor frío, la taquicardia, el… bueno, todo eso. Pero cuando se trata de contarle tu secreto más íntimo a tu pareja… Ay madre mía. Sí, ya sé lo que están pensando (saben, tengo algo de bruja): que soy una dramática incorregible. Puede que tengas razón pero puedo apostar que quedó claro que, para mi, esa no es una situación muy de mi agrado.   Si llegaste hasta aquí porque estás intentando descubrir cómo contarle a tu pareja uno de esos secretos que hacen que quieras esconderte debajo de la cama... bienvenida. Yo también estuve ahí. Y si solo llegaste porque te dio curiosidad saber cómo terminó s...