Aquella vez que viví mi fantasía más loca en el maletero del coche
La fantasía que no me dejaba dormir Una de esas noches en las que no teníamos nada mejor que hacer, mi esposo y yo estábamos bien acurrucados viendo una peli vieja de Jason Statham. Ok, yo bien acurrucadita… y él pendiente de la película que ya había visto como… ya no sé, perdí la cuenta después de la vez un millón. Era la típica donde él recoge un “paquete” en plan profesional… y lo mete al maletero. Y Luego viene el pinchazo, cambia la rueda, abre el maletero… y ahí decide que hoy sí rompe sus reglas: vuelve a mirar el “paquete”. Y, spoiler: no era mercancía inerte; era una muchacha amarrada de pies y manos y con cinta de la gris en la boca, como si el guion dijera: “no se aceptan quejas”. Entonces—de la nada—una idea aterrizó en mi cabecita. Era perfecta. La mejor idea que haya tenido en toda mi vida. Me desacurruqué tan rápido que él dio un brinco. Y lo miré con mi carita emocionada, obviamente. ...