Acerca de mí

¡Hola! 😊

Si llegaste hasta aquí es porque, además de leer alguna de mis historias, te dio curiosidad saber a quién se le ocurren todas estas locuras.

Pues sí... Soy yo. Me atrapaste (... atrapada otra vez... ay no, no puedo con mi cabecita loca 😄).

Soy Gaby.

Ilustración de Gaby en una clásica escena de la damisela en apuros, los villanos y las vías del tren.

Desde hace muchísimos años siento una fascinación muy particular por las cuerdas, las mordazas y, sobre todo, por esas escenas clásicas donde la protagonista termina convertida en una auténtica damisela en apuros.

No sé exactamente cuándo empezó todo. Bueno, tal vez sí sé. Tal vez fue viendo alguna película de pequeña, alguna serie de televisión donde la heroína siempre terminaba atrapada o tal vez fue dejando que mi imaginación hiciera de las suyas. Lo cierto es que esa fantasía me ha acompañado durante gran parte de mi vida.

Eso sí, hay algo que siempre me gusta aclarar.

Nunca me he sentido atraída ni por el dolor ni por la violencia. No me gustan, De ninguna manera.

Lo que siempre ha despertado mi imaginación es esa mezcla tan excitante de vulnerabilidad, adrenalina, incertidumbre y confianza que existe dentro de una fantasía. Ese instante en el que la imaginación toma el control y a mí no me queda más remedio que dejarme llevar por una historia que sé que solo pertenece a ese, mi pequeño mundo imaginario.

Soy una mujer casada, bastante feliz con mi esposito (sí, ese mismo al que de vez en cuando logro convencer para que participe en alguna de mis ocurrencias 😄), y todas las experiencias reales que cuento aquí forman parte de juegos total, absoluta, y definitivamente consensuados entre nosotros (creo que quedó claro, cierto? jajaja).

Algunas salieron exactamente como las imaginaba. Otras... bueno... terminaron convirtiéndose en anécdotas que todavía hoy me hacen reír, aunque en su momento casi me provocaran un infarto.

No escribí este blog para enseñar técnicas ni para convencer a nadie de compartir mis gustos. Yo no soy ninguna autoridad o experta en las deliciosas artes de las ataduras. Ni de cerca. Y menos aún si soy yo quien siempre termina con las cuerdas alrededor mío jajaja.

Simplemente quería tener un lugar donde contar mis historias y fantasías, esas que llevaban años guardadas en mi cabeza. Algunas ocurrieron de verdad. Otras nacieron únicamente de mi imaginación (aunque no hay ninguna garantía de que se queden ahí jajaja). Sinceramente, a veces ni yo misma estoy muy segura de dónde termina una cosa y empieza la otra.

Si decides quedarte por aquí descubrirás rápidamente que soy un poquito habladora. Ay, a quién engaño. Sí, hablo mucho. ¡Muchísimo jajaja! De hecho. Mi pobre esposito podría confirmarlo sin dudar un segundo. Ahora que lo pienso bien, tal vez por eso él aprecia la utilidad práctica de una mordaza... quién sabe. 😂

En fin, así soy yo.

Un poquito romántica.

Un poquito soñadora.

Un poquito loca (solo un poquito, creo).

Y completamente enamorada de esas historias donde una heroína (sí, soy yo... ya, ya lo sabes… es que me encanta decirlo 😁) se mete en problemas imposibles y, de una forma u otra, termina encontrando el camino de regreso.

Si alguna vez una escena de una película despertó también tu imaginación, si alguna vez te descubriste pensando "¿y si hubiera sido yo el o la protagonista?", o simplemente disfrutas leyendo historias contadas con mucho cariño, un poquito de humor y mucha imaginación, entonces siéntete como en casa.

Ponte cómodo.

Tú pones el café... y yo... bueno, las cuerdas. Aunque, pensándolo bien, mejor las escondo un rato. Debo estar algo libre para poder escribir, no crees? 😉

Comentarios

  1. Os gustaría conocer para un día hacer una sesión de damisela en apuros...

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  2. Hace mucho que no públicas historias, que sucedió?

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    Respuestas
    1. Es un poco difícil escribir estando atada y amordazada jajaja.

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