Fantasías femeninas (según Internet) vs. la realidad (según Gaby)
Yo, mis fantasías y los estereotipos de Internet
Voy a decirlo claro: yo no soy la persona indicada para hablar de fantasías femeninas… y menos si estamos hablando de cómo Internet se inventa que todas fantaseamos igual.
Porque sí, me encantan mis preferencias (de esas que incluyen cuerdas y mordazas), pero fuera de eso soy bastante aburrida según los estándares de Internet. Y hace unos días lo confirmé: estaba buscando una cosa en Internet (de esas que empiezan con “solo un minuto” y luego te quedas a vivir en el histórico del navegador) y terminé leyendo posts sobre fantasías sexuales femeninas.
Luego seguí con otro. Y otro. Y todos decían más o menos lo mismo. La misma idea con diferentes adornos: “esto es lo que todas las mujeres quieren”. Y entonces me pasó lo obvio: no me identifiqué.
Lo más parecido, un poquito, era la dominación. Pero ni siquiera ahí encajaba del todo. Fantasear con estar atada y amordazada en un coche o en una habitación de hotel no es lo mismo que fantasear con estar en el rol de domina o de sumisa. Puede parecerlo por fuera, pero no es lo mismo por dentro.
Y eso me hizo preguntarme: ¿de dónde salen estos estereotipos? ¿Quién decide con qué fantaseamos "todas" las mujeres?
¿Qué dicen los estudios sobre las fantasías femeninas?
Antes de seguir con mis propias reflexiones, me dio curiosidad saber qué decían los estudios serios sobre el tema. Porque si los posts de Internet me parecían sospechosos, los datos científicos no podían ser peores, ¿verdad?
Pues resulta que los estudios dicen cosas muy interesantes.
En una encuesta a más de 4,000 personas, el 96% de las mujeres reportó alguna fantasía relacionada con BDSM, una categoría muchísimo más amplia que simplemente imaginarse en el papel de sumisa o dominada.
En esa investigación, el 99% de los participantes reportó fantasías relacionadas con pasión, intimidad y romance.
También hay datos curiosos: el 59% de las mujeres heterosexuales había fantaseado con tener sexo con otra mujer, y las fantasías relacionadas con la novedad y lo tabú son muy comunes.
Lo que estos datos sugieren es que no hay un "menú fijo" de fantasías femeninas. Hay un espectro amplio de deseos que cambian según la persona y el momento.
Y eso, curiosamente, encaja bastante bien con lo que yo siento y con lo que he hablado con mis amigas.
Las amigas: el club donde sí se habla (casi) en serio
Después pensé en algo mucho más simple: mis amigas.
Porque algo que tenemos muchas mujeres en común es que hablamos. De verdad. Hablamos entre nosotras y contamos cosas. No por chismorreo (bueno, sí, pero eso no viene al caso ahora); por entendernos, por tener contexto, por quitarnos el peso de encima.
Y si algún hombre está leyendo esto buscando una fórmula mágica para que su pareja o amiga le suelte secretos como si fuera automático… que baje de esa nube. No funciona así.
Lo que pasa es que entre amigas no hablamos como una encuesta. Hablamos como personas.
No todo el mundo vive confesando todo el rato, pero con amigas hay confianza, hay conversación real y, normalmente, no hablamos en modo “manual de fantasías”, sino en modo “esto es lo mío” y ya.
Lo que no encaja: por qué “lo típico” a mí no me calza
En nuestras conversaciones, lo que sale casi siempre no es “lo espectacular” ni “lo típico de internet”.
Hablamos de cosas que van con la vida: de lo que te gusta, de lo que sabes hacer, de si a las demás les prende lo mismo, de momentos reales. Y sí, también hablamos de sexo: pero dentro de eso, las fantasías “universales” que aparecen en los posts no salen tanto como dicen.
Lo que sí sale es lo real: experiencias distintas, matices, preferencias personales. Un “me gusta, pero solo si pasa X”. Un “lo pensé y no era lo mío”. Un “en este momento me prende otra cosa”.
Y también salen temas más incómodos o raros (como dimensiones anatómicas, por ejemplo). Y por si a alguien le sirve: no, el tamaño del pie no tiene una relación proporcional con otra parte de la anatomía. Solo con el número de zapatos. A veces.
La fantasía que no aparece en los artículos
Si algún hombre quiere saber de verdad lo que le gusta a su compañera, tengo una sugerencia: deje de buscarlo en Internet como si fuera una lista de reproducción automática.
Los posts de Internet hablan de fantasías femeninas como si fueran un menú fijo: dominación, sumisión, sexo en público, juegos de poder. Pero la realidad es mucho más variada y, a menudo, más sencilla.
Con mis amigas hemos hablado de todo. De orgasmos de verdad. De sexo terrible. Y de fantasías que, si las leyeras en un post, parecerían aburridas: "Lo que más me excita es que me hagan el desayuno", "Que me prepare café, que me lo traiga a la cama, y que no me pida nada a cambio." O “Me excita que me cuiden, que me den un trato especial”.
La clave secreta: escuchar de verdad
La forma más fiable es escucharla. De verdad. No “escuchar para encontrar respuesta”, sino escuchar para entender. Para captar cómo se expresa cuando está cómoda, cuando se siente segura, cuando el tema le nace.
La gente rara vez dice lo que no siente, y menos aún se comporta como un prompt.
No podría asegurarlo, pero tengo la sensación de que muchas mujeres decimos las cosas claras. El punto es que por alguna razón misteriosa el mensaje se distorsiona en cuanto alguien lo convierte en “post”.
Y claro… todo lo que acabo de escribir no es una prueba fehaciente de que lo que dicen esos artículos sea falso. Puede ser que exista. Puede ser que a otras les encaje. Qué sé yo. Yo solo sé lo que me pasa a mí, lo que he oído en mi círculo, y lo que no me cuadra cuando me lo venden como “lo típico”.
Así que… ¿de verdad existen “las” fantasías femeninas?
Al final, lo único que puedo decir con honestidad es esto: a veces, las fantasías que más se repiten no son fantasías… son proyecciones. De quien escribe. De quien imagina. De quien necesita creer que hay una respuesta universal.
Y yo, Gaby, desde mi realidad bastante particular, no estoy comprando ese paquete.

Hola!!
ResponderBorrarPues quedándome con el mensaje que dejas para los hombres que leemos, efectivamente en primera instancia (...al menos en mi caso...😅) el mensaje llega a distorsionarse o no entenderse. Justo hace unos días, le mostré a mi novia aquella historia-fantasía de ella en una silla atada. Y le agradó. El punto es que pensando en este tema, la verdad es que yo sigo con esa misma duda y entonces le pregunté más sobre sus fantasías y me dijo que no tiene "un algo" en especial... pero por lo que hemos pasado también le ha agradado los temas relacionados a las ataduras, ya sea ella o yo. Uhmm... pues por mi bien y perfecto pero igual quiero descubrir más... 😆
Saludos!!
-EI-
Pues si un día ños conocemos, hagamos nuestras fantasías reales...
ResponderBorrarMi actual pareja dice que las fantasías no deben cumplirse porque dejan de serlo, no quiere decirme cuál es, pero al atar la y amordazada me doy cuenta que no estoy muy lejos..
ResponderBorrar